La Fórmula 1 vivió un reinicio en Miami. Aunque la temporada había comenzado hace casi dos meses en Australia, la pausa de cinco semanas causada por el conflicto bélico en Medio Oriente —que obligó a suspender las carreras en Bahréin y Arabia Saudita— modificó el panorama: los equipos regresaron a sus fábricas y volvieron con autos significativamente mejorados.

Pero este no fue el único reinicio. Para Franco Colapinto, el punto de inflexión ocurrió una semana antes y a más de 7.000 kilómetros de distancia. En Buenos Aires, frente a unas 600 mil personas, el piloto argentino experimentó un respaldo histórico para un deportista nacional, una inyección anímica que, sumada al trabajo realizado en Enstone, empezó a reflejarse en su rendimiento durante el Gran Premio de Miami.
Esa revitalización se tradujo en la pista: en un circuito donde nunca había competido, Colapinto firmó su mejor clasificación en la Fórmula 1 y se consolidó como “el mejor del resto”.
“Estoy contento. Lo principal fue entender un poco por qué nos faltaba en las carreras anteriores. Fue un buen parate para detenerse y volver a empezar. Estoy feliz después de tanto esfuerzo, trabajo y momentos difíciles en las primeras carreras, poder arrancar de cero y muy bien”, declaró a ESPN tras lograr el octavo lugar en la Sprint Qualy. Este sábado largará desde la cuarta fila, junto al heptacampeón Lewis Hamilton (Ferrari), mientras que Lando Norris consiguió la pole, evidenciando el renacer de McLaren.
El “reinicio” de la F1 también quedó plasmado en el documento técnico número 8 de la FIA, que incluye 25 páginas de actualizaciones reflejando un avance generalizado en la parrilla. Con la excepción de Aston Martin —que no introdujo mejoras, todavía sufre problemas de vibraciones y vio a sus pilotos al fondo de la Sprint Qualy—, todos los equipos presentaron cambios. Algunos, como Mercedes (líder del campeonato y con menor necesidad de modificaciones), Audi y Haas, introdujeron una o dos piezas. Otros, como Ferrari, optaron por paquetes mucho más agresivos, implantando 11 elementos nuevos.
En ese contexto, Alpine también dio un paso adelante. Tras un 2025 sin muchas actualizaciones para priorizar recursos en 2026, el equipo adelantó parte de su desarrollo e incorporó nuevas piezas aerodinámicas, entre ellas un alerón trasero que debutó en el auto de Pierre Gasly y que llegará próximamente al de Colapinto, quien sí estrenó un chasis más liviano.
Este nuevo paquete ya mostró señales en la única práctica libre. En su primer contacto con el Miami International Autodrome, el argentino arrancó de forma lógica, en modo reconocimiento, pero rápidamente alcanzó un nivel destacado. Su referencia inicial de 1m33s420 fue superada hasta llegar a un registro de 1m31s799, que lo situó entre los diez mejores. En uno de sus mejores momentos, incluso superó a Gasly, ubicándose octavo y como líder del grupo medio.
La goma blanda ordenó finalmente los tiempos en la FP1, dejando a Colapinto 11°, a cuatro décimas de su compañero (8°). Un matiz importante surgió al comparar a ambos: Gasly cuenta con una evolución que podría darle una ventaja cercana a las tres décimas, aunque Briatore la minimizó a 0.079 segundos. La telemetría mostró diferencias mínimas en el primer y tercer sector, pero una pérdida considerable en el segundo tramo, el más técnico del circuito, explica la brecha.
En términos generales, Alpine cerró una práctica consistente, con 32 vueltas para Gasly y 33 para Colapinto, y un programa centrado casi exclusivamente en neumáticos duros —solo tres vueltas con blandos para cada uno—. El resultado fue alentador, pero la clasificación Sprint convirtió esa tendencia en un impacto tangible.
Colapinto dio un salto crucial cuando más importaba. En la SQ1 registró 1m30s386 para quedar 11°, en una sesión afectada por tráfico y banderas amarillas. Pero el avance definitivo llegó en la SQ2: con un giro de 1m29s527 se metió en el top 10 y superó por más de cuatro décimas a su compañero, que pasó al límite.
Ese rendimiento le permitió acceder por primera vez a una SQ3 con Alpine —su anterior participación había sido en Austin 2024— y confirmar su crecimiento dentro del equipo. En la definición volvió a marcar la diferencia: 1m29s320, una décima y media más rápido que Gasly.
Finalmente, la clasificación lo ubicó octavo, en parte por la estrategia: su vuelta fue con neumáticos blandos usados, ya que el equipo decidió reservar un juego nuevo para la carrera y el resto del fin de semana. Aun así, el resultado lo posicionó como el mejor del resto, detrás de los equipos punteros, incluso por delante de Isack Hadjar (Red Bull).
“Pista difícil, que no conocía, con fin de semana sprint, todo más complicado de lo normal. Estoy feliz de haber encontrado un poco el rumbo”, destacó el piloto pilarense, quien también resaltó no haber cometido errores. “Fue un buen trabajo del equipo y también mío con los ingenieros. Fue un buen parate para detenerse y volver a empezar”, agregó.
El contexto ayuda a dimensionar este resultado: Alpine avanzó posiciones mientras Racing Bulls, Haas y Audi parecen haber perdido terreno. Williams también mostró mejoría, aunque solo le alcanzó para meter ambos autos en la SQ2.
Lo ocurrido en Miami no fue un hecho aislado,
Argentilandia Diario ★De Argentina Para El Mundo★